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Tardes de
primavera
En las
agradables tardes de primavera, cuando el sol derrama alegría y
cálidos rayos sobre la terracita elevada sobre la calle, Tani se
sube a dos patas sobre el bordillo y observa atentamente los
tranquilos paseos de la gente. Alegres y bulliciosos los niños
juegan y corren alrededor de sus padres. Tani les ladra un par de
veces ¡guau, guau! Los niños exclaman ¡un perro allí arriba!. Otros,
los que ya le conocen, les gritan ¡Tani, Tani! El perro, aunque
desde la terracita, se siente parte del juego de los niños, se le
nota feliz y alegre.
Avanza el sol hacia
el oeste y sus rayos inclinados avisan a los paseantes, los niños y
Tani que es hora de recogerse, de terminar el paseo y los juegos ...
todos se retiran un poco cansados, pero satisfechos de haber
disfrutado de una tarde familiar y agradable.
Luis Gálvez. |